Continuaremos la historia libertaria

Alcalde Francisco Garces

A la historia del colonialismo le sale al paso nuestra historia de resistencias, rebeliones e independencias. Sebastián Francisco, el Don Quijote que no estaba loco como decía Napoleón Bonaparte ha sido un destacado estratega militar y combatiente por la libertad de América. No hemos derrotado al colonialismo, es por eso que la lucha del caballero apasionado por la emancipación de nuestros pueblos no ha sido ni será en vano.

Observo los más recientes acontecimientos de injerencia de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra nuestra democracia y soberanía, recuerdo las batallas que dio Miranda por una revolución universal y me enorgullezco de los métodos, políticas, planes, acciones, construcciones, innovaciones y transformaciones que hemos alcanzado desde el año 2013 en Guaicaipuro, caminando junto al pueblo.

Ante cualquier pesimismo o desesperanza, comprendamos el tiempo histórico que estamos viviendo y que nos demanda acelerar la marcha para preservar la voluntad de transformación del poder popular, los logros sociales alcanzados y la llamarada de un nuevo horizonte de vida buena que ya encendimos con nuestro aliado de siempre, Hugo Chávez.

Revisando al filósofo alemán Walter Benjamin encuentro que “Organizar el pesimismo quiere decir… en el espacio de la acción política… descubrir el espacio de la imagen. Pero este espacio de la imagen ya no es abarcable de manera contemplativa…” y lo asocio con la voluntad para la libertad de Sebastián Francisco porque su “participación en la guerra de independencia norteamericana ayudó a nuestro joven Miranda a transformar su natural resentimiento en motivaciones políticas e ideológicas más amplias” tal y como dice Alí Gómez García en su libro Peregrino de la libertad.

Otra reflexión que nos trae el relato del Peregrino de la libertad es “¿Cuánto no se reirían los padres fundadores del imperialismo yanqui del compa Miranda con eso de una Hispanoamérica unida desde el Mississippi hasta la Patagonia? Y a los pocos años los Estados Unidos pusieron sus cercos nacionales hasta el río Bravo y sus monopolios y espías hasta la Tierra de Fuego”.

Entonces, preguntémonos, ¿Vivimos los mismos acontecimientos de dominación y colonización? Yo digo que sí y por eso levanto las banderas del caballero con vocación independentista, Miranda, en el territorio de Guaicaipuro.

Es así como hemos sido capaces de superar las adversidades económicas porque no acudimos a los intereses colonialistas. Gestionamos y solucionamos con la gente. Confiamos en las capacidades creadoras, constructivas y productivas del pueblo.

Nuestro hecho real, concreto y cotidiano son las asambleas del presupuesto participativo como resultado del método Chávez, donde consultamos a más de 5 mil habitantes en las siete parroquias para establecer las prioridades de gestión, lo cual nos permitió que la atención estuviera centrada en infraestructura, movilidad, desechos sólidos, cultura, educación y deporte.

Cierro estas letras convencido de la idea de Walter Benjamin: “El sujeto del conocimiento histórico es la clase oprimida misma cuando combate”

¡Seguimos en Guaicaipuro!

Autor entrada: Francisco Garcés